Durante las décadas de 1960 y 1970 varias
compañías consultoras gerenciales desarrollaron una serie de técnicas
conceptuales, con el propósito de ayudar a los altos funcionarios de
corporaciones diversificadas para que mejoraran la administración de su
portafolio de negocios. Estas técnicas, hacían referencia a las técnicas de
planeación de portafolio, las cuales se promovían activamente por parte de los
consultores gerenciales y se aplicaban ansiosamente en varias compañías
diversificadas. Los resultados a menudo se clasificaban desde indiferentes
hasta desastrosos.
El principal objetivo de la técnica del
Grupo Consultor de Boston consiste en ayudar a los gerentes a identificar los
requerimientos del flujo de caja de los diferentes negocios en su portafolio.
El enfoque del grupo implica tres pasos importantes:
1. Dividir una compañía en sus unidades
estratégicas de negocios y evaluar las perspectivas a largo plazo de cada una
2. Comparar las unidades estratégicas de negocios entre si, mediante una
matriz que indique las perspectivas relativas de cada una
3. Desarrollar
objetivos estratégicos con respecto a cada unidad estratégica de negocio.
La matriz del grupo, esta estructurada de
la siguiente manera:
Se divide en cuarto células: Las unidades
estratégicas de negocios en la célula 1 se definen como estrellas, en la célula
2 se definen como signos de interrogación (niños problema), en la célula 3 como
vacas lecheras y en la célula 4 como perros (perros muertos o calaveras).
El grupo argumenta que estos tipos diferentes
de unidades estratégicas de negocios tienen diferentes proyecciones a largo
plazo y diversas implicaciones para los flujos de caja.
- Estrellas: Las unidades
estratégicas de negocios lideres en el portafolio de una firma son las
estrellas.
Estas tienen una alta participación
relativa en el mercado y se fundamentan en las industrias de alto crecimiento.
Tienen tanto fortalezas competitivas como oportunidades para la expansión. Suministran
rendimiento a largo plazo y oportunidades de crecimiento.
- Signos
de Interrogación: Son unidades estratégicas de negocios relativamente
débiles en términos competitivos. Sin embargo, están ubicadas en las industrias
de alto crecimiento y así pueden ofrecer oportunidades de suministrar
utilidades y crecimiento a largo plazo.
Si un signo de interrogación se fomenta en
forma apropiada, se puede convertir en estrella. Para convertirse en un líder
de mercado, un signo de interrogación exige considerables inyecciones de
capital, es decir, precisa de efectivo. La oficina principal de la corporación
debe decidir si un signo de interrogación en particular tiene el potencial para
convertirse en estrella y, por consiguiente, si posee el valor de la inversión de
capital necesario para llegar al estrellato. Ocupan en el mercado una parte
relativamente pequeña pero compiten en una industria de gran crecimiento. La
empresa debe decidir además si los refuerza con estrategias intensivas o si los
vende.
- Vacas Lecheras: Tienen una alta
participación en el mercado en industrias de bajo crecimiento y una fuerte
posición competitiva en industrias maduras. Su fortaleza competitiva proviene
de generar la mayor disminución de la curva de experiencia. Estás son lideres
en costos en sus industrias. El grupo argumenta que esta posición permite que
una unidad estratégica de negocio siga siendo muy rentable. Sin embargo, el
bajo crecimiento implica carecer de oportunidades para la futura expansión.
Como consecuencia, el grupo plantea que los requerimientos de inversión de
capital de vacas lecheras no son sustanciales y, en consecuencia, se
representan como generadoras de un fuerte flujo positivo de caja.
- Perros
Muertos: Se encuentran en industrias de bajo crecimiento pero que poseen
una participación baja en el mercado. Estas poseen una posición competitiva
débil en industrias no atractivas y por consiguiente, se considera que ofrecen
pocos beneficios a una empresa. El grupo sugiere que no es probable que tales unidades
estratégicas de negocios generen mucho en forma de flujo positivo de caja y en
efecto pueden convertirse en cerdos. Aunque ofrecen pocas proyecciones para el
futuro crecimiento en cuanto a rendimientos. Los perros pueden exigir
considerables inversiones de capital solo para mantener su baja participación
en el mercado. Debido a su posición débil, interna y externa, estos negocios
con frecuencia son liquidados, descartados o recortados por medios del
atrincheramiento. Cuando una división se acaba de convertir en perro muerto, el
atrincheramiento puede ser la mejor estrategia a seguir, porque muchos perros
muertos han logrado resurgir después de extenuantes reducciones de activos y
costos, y se han convertido en divisiones viables y rentables

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